"Pulp Fiction" cumple 25 años.

El arte de Quentin Tarantino.

cHay películas que simplemente envejecen bien, hay otras que mejor ni mirarlas, y hay otras que con el tiempo sólo se vuelven mejores.
Este es el caso de la segunda gran película de Quentin Tarantino, estrenada en 1994: Pulp Fiction.

Luego del éxito que acumuló el director, productor y guionista con Reservoir Dogs, este fue su segundo proyecto con un considerable presupuesto.

 Se trata de una serie de situaciones criminales que por determinadas razones terminan involucrando y relacionando a todos los personajes de las distintas historias.
La inspiración para el título viene de las viejas revistas baratas (pulp magazines) de ficción de distintos tipos que contenían historias escritas por un grupo de autores. Había pulp magazines de todo género: acción, romance, thrillers, aventura, westerns, y la lista sigue.
 De hecho, podemos apreciar varios de estos géneros a lo largo de la película: ya sea en lo musical, en la composición de imágenes o en la trama de su historia, se ve claramente la incidencia de este tipo de literatura en la obra de Tarantino.

 Tal fue el impacto de Pulp Fiction en su estreno que lo catapultó a Quentin a ser el ganador de dos de los más importantes premios en la industria cinematográfica: la Palm d’Or (el máximo reconocimiento del festival de Cannes) y el Oscar por mejor guión (que comparte con Roger Avary), además de otros que la impulsaron a lo más alto de las listas y que la hizo generar un crecimiento innegable en merchandising y publicidad.

Con respecto a la audiencia recibió elogios, y sobre todo generó una curiosidad creciente y una gran expectativa sobre los futuros proyecto de Tarantino.

 Pulp Fiction nos cuenta una historia que se une en diferentes actos, y tal como en Reservoir Dogs, están desordenados. Vincent Vega (John Travolta) y Jules Winnfield (Samuel L Jackson) son dos asesinos a sueldo que luego de recuperar el maletín con las pertenencias de su jefe, Marsellus Wallace (Ving Rhames), se reúnen con él luego de que Marsellus convence a Butch, un boxeador casi retirado (Bruce Willis) de arreglar su próxima pelea.

 Marsellus le encarga a Vincent que entretenga a su esposa, Mia Wallace (Uma Thurman) mientras él se encarga de ciertos negocios, y luego Butch toma unas decisiones algo arriesgadas, poniendo en peligro su vida y la de su novia Fabienne (Rosanna Arquette).

 A partir de ese momento, las partes entrecruzadas de esta pulp movie van teniendo sentido y dejan ver una trama de traiciones, tráfico de drogas, muerte, persecuciones y mucha música de los 60s que la complementa a la perfección.

 Lo que más cautiva, como en la mayoría de las películas de Quentin, es la rapidez de las tomas y los diferentes escenarios que tenemos a lo largo de la trama.

Vemos rings de boxeo, restaurantes con temática de los 50s, moteles y casas lujosas, narcotraficantes, asaltos a mano armada y oímos las más bizarras de las conversaciones: tal cual son los diálogos en una pulp magazine.

Las actuaciones son, también, algo que le da a la película ese toque de altura y sofisticación; cada uno de los actores y las actrices de este proyecto le da una impronta única a su personaje.

Uno de los más importantes es el dúo dinámico Travolta-Jackson, que funciona a la perfección y los vemos brillar con diálogos extensos logrados en una sola toma que le agrega mucho más realismo y agilidad a la película. Las tres horas se esfuman en un recorrido plagado de violencia, adrenalina y cierta curiosidad que vamos ganando a medida que nos adentramos en esa trama que armamos pedacito a pedacito, parte por parte.

 El resultado final luego de desenmarañar el relato es un dejo de admiración hacia la creatividad de Tarantino, y a la vez tiene algo adictivo: a medida que la vamos revisitando

podemos ver y entender que todos los detalles desde la decoración del set hasta las líneas de diálogo tienen mucho que ver con todo su universo tarantinesco.

Por ejemplo, el personaje de John Travolta, Vincent, es el hermano del ladrón a sueldo Mr Blonde, de Reservoir Dogs, y si prestamos atención a la descripción del piloto que protagonizó Mia Wallace (Uma Thurman) nos suena bastante familiar a la trama de Kill Bill, un proyecto que en ese entonces vivía solo en las mentes de Thurman y Tarantino…

Y así hay muchísimas referencias, el universo se amplía, al igual que la tridimensionalidad de los personajes y la variedad de situaciones por las que pasan los protagonistas de esta exitosa y entrañable historia.

Pulp Fiction es de esas películas que uno no cambia cuando encuentra en el cable, y a la cual siempre se puede recurrir cuando las nuevas opciones nos abruman o nos aburren, porque tiene lo mágico de un buen clásico y la adrenalina de una espectacular edición y un una historia perfectamente lograda. ¿Cómo no repasarla en su 25 aniversario?

Además, no te olvides de ingresar a nuestra web para descubrir nuestra lista de la filmografía de Quentin Tarantino.

 

 

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